sábado, 17 de septiembre de 2011

Objeto

SUJETO

OBJETO

(1) Plinto

Acto 1 Esc. 2

Acto 3 Esc. 3

Dido

(1) Vaso de agua

Acto 1.

Esc 1

Eneas

(2) Ramo de Rosas

(22) ramitos

Esc. 2

Dido Bailarina

Hechicera

(1) Teléfono

Acto 2.

Esc. 1

Brujas

(1) Carteras (2) Celular

Brujas

(1) Torta (8) Masitas

(8) Tazas de Té

Mucamas

Secon Woman

(1) Fumigador

Esc. 2

Marineros

(3) Sifónes

Acto 3

Esc. 1

Brujas

(2) Revolver

Esc. 2

(Mucamas) Enfermeras

(5) Jeringa

Dido

(1) Veneno

Esc. 3

miércoles, 25 de mayo de 2011

PERSONAJES

8 (Ocho) Músicos: Testigos. Seres con Alas.

Cupido: (¿Pricila Resca? ).

Dido: La Reina. La Mujer. La Lider. La Viuda. Sincera. (Frágil/Fuerte) (Intima/Social) (Privado/Público)

Dido Bailarina: Impulso (Valentina Fusari)

Belinda: La Hermana. La Protectora. La Consejera. La Confesora.

Sugunda Mujer: La Amiga. La Representante del Séquito. Asistente de escena. (A Tierra)

Coro: Séquito. Testigos.

Eneas: El Naufrago. El Seductor. El Amante. El Galán.

Marinero: Seductor. Amante. (objetos: sifones de soda)

3 (Tres) Marineros/Soderos: Ayudantes del Marinero.

Hechicera/ Sra. Bien: La Mala. La Destructora. (Cool. Distinguidas. Elegantes)

Bruja 1/ Sra. Bien: La Mala. La Destructora. La Fragmentada. La Hipócrita.

Bruja 2/ Sra Bian: La Mala. La Destructora. La Fragmentada. La Hipócrita. (ver diferencias y similitudes en este personaje “doble” /// objetos: teléfonos, tazas de té, lentes de sol, cigarrillos, tortas)

Mucamas: 5 (Cinco) Bailarinas Contemporáneas.

12 Coro: Autómatas en la Mesa del Te. (Ver Caretas)

Mensajero: El EnviadoMercurio. ¿Policía?. ¿Cartero de Oca?. (planteado desde la manipulación, idea de medium)

martes, 24 de mayo de 2011

lunes, 18 de abril de 2011

LA MAQUINARIA DEL MAL



"Eso es todo. Después, basta dejarlo. Nos quedamos tranquilos. La cosa marcha sola. La máquina es minuciosa: está siempre bien aceitada. La muerte, la traición, la desesperanza están ahí, bien preparadas: los estallidos, las tormentas, los silencios, todos los silencios: silencio cuando el brazo del verdugo se levanta al fin. (...) La tragedia es limpia. Es tranquilizadora, es segura...En el drama, con sus traidores, la perfidia encarnizada, la inocencia perseguida, los vengadores, las almas nobles, los destellos de esperanza, resulta espantoso morir, como un accidente. Quizá hubiera sido posible salvarse; el muchacho bueno tal vez hubiera podido llegar a tiempo con la policía. En la tragedia hay tranquilidad. En primer lugar, todos son iguales. ¡Todos inocentes, en una palabra! No es porque haya uno que mata y otro muerto. Eso es cuestión de reparto. Y además, sobre todo, la tragedia es tranquilizadora porque se sabe que no hay más esperanza, la cochina esperanza; porque se sabe que uno ha caído en la trampa, que al fin ha caído en la trampa como una rata, con todo el cielo sobre la espalda, y que no queda más que vociferar - no gemir, no, no quejarse -, gritar a voz en cuello lo que tenía que decir, lo que nunca se había dicho ni se sabía siquiera aún. Y para nada, para decírselo a uno mismo, para saberlo uno. (...) Pero ahora se acabó. A pesar de todo, están tranquilos. Todos los que tenían que morir han muerto. Los que creían una cosa, y los que creían lo contrario, y aún los que no creían nada y se vieron envueltos en el asunto sin comprender nada".

Coro de Antígona de Jean Anhouil

jueves, 14 de abril de 2011

Recuérdame, pero, ¡ay!, olvida mi destino.

Pero, oh, muerte!, no puedo

rehuirle; la muerte debe llegar

cuando él se haya ido.

CORO

Las grandes mentes

conspiran contra si mismas

y evitan la cura

que más desean.

DIDO

Tu mano, Belinda;

me envuelven las sombras.

Déjame descansar en tu pecho.

Cuánto más no quisiera,

pero me invade la muerte;

la muerte es ahora una visita

bien recibida.

Cuando yazga en tierra, mis

equivocaciones no deberán crearle

problemas a tu pecho; recuérdame,

pero, ¡ay!, olvida mi destino.

(Cupido aparece en las nubes,

sobre su tumba)

CORO

Tú, Cupido,

vienes alicaído

y esparces rosas sobre su tumba,

dulces y tiernas como su corazón.

Mantén aquí tu vigilancia y no

partas nunca.


DANZA DE CUPIDO

martes, 29 de marzo de 2011

EL AMOR DE LOS MARINEROS


FAREWELL

Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.

Yo no lo quiero, Amada.

Para que nada nos amarre
que no nos una nada.

Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron tus palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.

Amo el amor de los marineros
que besan y se van.

Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

(Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.)

Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.

Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.

Amor que quiere libertarse
para volver a amar.

Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

Un Mar para Eneas